lunes, 7 de marzo de 2011

CARTA ABIERTA A UNA CAMARADA

Caracas, 6-3-2011


(Corrientes Revolucionarias Venezolanas. C.R.V.)


No sé cómo te llegará esta carta camarada pero, desde Corrientes Revolucionarias venezolanas (C.R.V) nos sentimos en la necesidad de hacerlo, te escribimos con las palabras más puras que nuestro espíritu ha podido destilar para ti. El camarada Ali decía: Cuando muera quiero que me despidan con “Flores rojas puño en alto y me prometa seguir luchando” así te despedimos ¡por ahora!, Si de las mujeres es llorar "seremos mujeres entonces"

Conocí a mi amiga Lina Ron “el ser humano” mas allá de lo que digan, con sus quimeras, anhelos, sus dudas, su amor al prójimo, “chico estoy convencida que solo el pueblo salva al pueblo…” y luego reía, así era la catira, la comandante.

La historia es así: unos mueren tarde y otros mueren temprano. Algunos verdugos viven mucho tiempo y muchos revolucionarios viven poco tiempo.

Escribir sobre una revolucionaria muerta es, a veces, sencillo y, en otras, complejo, mas cuando se trata de un amiga y hermana de lucha, sobre Lina Ron se tejerán redes de opiniones de diversos calibres: algunos pocos, aplaudirán su muerte; y otros la gran mayoría, lo lamentamos. Unos pocos, lo festejarán lanzando palabras de fuego, dándole gracias a Dios por haber decidido quitarle la vida; esa gente acostumbrada a vivir la política de manera cortesana, los impedidos espiritual y moralmente de hacer política en la calle, no podían enfrentar a una Lina Ron, porque ella nunca calculó perdidas, siempre apostaba por la conquista. Esa manera de hacer política que muy bien puede llamarse "echapalantismo" es creación autentica y legítima de La Catira, otros, lo sentiremos en lo mas profundo de nuestro ser.

Solo se que sus méritos están a la vista y sus errores también. Así somos los seres humanos, seamos del tamaño que seamos.

Muchos la recordaremos por su perseverancia, su inquebrantable lucha por la profundización del proceso bolivariano y de condena de parte de quienes no quisieron entenderla en la sinceridad de su defensa del proceso revolucionario. Mi amiga lo primero que le espetaba a su opositor era la verdad. Tú eres un ladrón, en tal fecha, en tal gobierno hiciste esto, participaste en tal acto; tú eres un cómplice de asesinos, en la IV hiciste tal cosa, acompañaste a fulano en tal vagabundería. ¡Lina políticamente era invencible! de allí que lo único posible ante su fuerza avasallante son dos opciones: una pedir perdón, de seguro que pasada la volatilidad lo conseguiría; y, la otra, la banalidad, el ataque por mampuesto, la cobardía, no enfrentar los hechos, resguardarse en la falta de maquillaje ¡puras banalidad!.

Murió joven mi amiga y compañera de sueños. Murió cuando mucho tenía que dar por los ideales en que creyó y por los cuales luchó. Se fue a cabalgar, siendo joven, entre los quijotes ya llenos, y enriquecidos de conocimientos y experiencias que siguen andando “haciendo camino al andar” como ejemplo para los vivientes en la Tierra que quieren transformar el mundo, de pies a cabeza, y no perder tanto tiempo en continuar interpretándolo.

Desde C.R.V lamentamos, pues, la muerte de la camarada y mujer de la patria, nos duele en el corazón y, especialmente, por ese tiempo que le quedaba para sus luchas y se la llevó la muerte. Nada vamos a responder a los que levantarán murallas de improperios para descalificar la vida, el pensamiento y la obra de mi amiga.

Que repiquen campanas para hacer misas clandestinas dándole gracias a Dios de su partida, no me importa. Si alguien o algunos convocan a una misa que respete el pensamiento y la obra de mi camarada, aunque por principio no tenga ninguna religión oficial, asistiremos o no (ya da igual), a ella y rezaremos los padrenuestro o los avemaría que sean necesarios sin burla de ningún género a la fe de los presentes.

Para todos los familiares de la camarada, a las Redes Populares de Catia, donde nos conocimos antes de aparecer nuestro líder y presidente Chávez, a los miembros de la U.P.V, que dimos forma y hicimos surgir sus siglas en una esquinita de la plaza de la revolución, (recuerdas Humberto) sin distingo de credos o de otra naturaleza, hacemos llegar nuestro más sentido pésame de condolencia, nuestro abrazo solidario con el dolor y nuestras palabras de reconocimiento para quien en vida fue, y seguirá siendo con su ejemplo, una camarada a carta cabal. No solicitamos paz a sus restos, porque sabemos que desde otras latitudes de la naturaleza seguirá, con su memoria en poder de luchadores sociales, siendo un estandarte de pensamiento y de lucha para quienes le sobreviven y aspiran que un día, ojala sean más temprano que tarde, los torbellinos o tempestades de gritos y cantos de pueblos enteros conquisten para inaugurar, por siempre, un mundo pleno de justicia, libertad, paz, armonía, ternura, equidad, amor y solidaridad en un planeta completamente transformado en humanidad y no en naciones, continentes y pueblos diferentes.





Ramses Augusto Reyes
Secretario General Nacional C.R.V
(Corrientes Revolucionarias Venezolanas)


¡Construyendo Poder Popular!

2 comentarios:

atanacio alvarez dijo...

un saludo de partes de todos los colectivos que hacemos vida en el estado portuguesa. muy buenas tu reflexión sobre la camarada Lina, ella muy bien sabia de como cortar ramas para que calleran los troncos.....

RAMSES REYES dijo...

Mil gracias camarada y saludo a los colectivos y seguiremos impulsando el poder popular